Sabía Ud. que…
Que la Capacidad de Obra no es sólo un permiso, sino la llave de entrada a un negocio rentable de más de 20.000 millones de pesos por año.
Que la Capacidad no se “gestiona” como un trámite más, sino que se trata de una calificación y que para lograr un buen resultado no alcanza con llenar todas las columnas de una serie de planillas, sino de exponer de la mejor forma posible sus antecedentes y solvencia para alcanzar el mejor resultado.
Que los Registros de Constructores, además de poseer planillas e instrucciones sustentan sus calificaciones en dictámenes que no están publicados y sólo quienes cotidianamente están en contacto con esta temática los conocen.
Que actualmente el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires utiliza al Registro Nacional como entidad calificante obligatoria para sus licitaciones de Obras Públicas.
Que dos empresas con idénticos antecedentes y patrimonio, pueden poseer distintas Capacidades, dependiendo de cómo se exponen sus datos y del conocimiento que tengan sobre el modo en que analizan los expedientes los funcionarios calificadores.
Que la inscripción de su empresa en el Registro de Constructores debe mantenerse activa, ya que luego de transcurridos dos años sin actualizar la inscripción es dada de baja.
Que la Capacidad de Obra tiene un valor en el mercado, que está cuantificado y que valoriza a su Empresa, permitiéndole acceder o no a ciertos negocios, participar o no en UTE con otras empresas y que a la hora de las “alianzas” se pone sobre la mesa de negociación el peso de su Empresa, que no es otro que su Capacidad de Obra.
Que no es posible ni conveniente tratar de inscribirse luego de comprar un pliego de licitación porque se corre el riesgo de no llegar a tiempo o de obtener un resultado magro.
Que los plazos para presentar ofertas son siempre menores a los tiempos que demanda el Registros de Constructores.
Que lo peor que pude hacer es autogestionar su Capacidad, porque estará obligando a uno de sus asistentes a conocer una temática compleja, variable y oculta. Y además lo estará sustrayendo de su función específica.
Que los Registros poseen normas no escritas, que son los dictámenes de otros casos similares al suyo y que Ud. no conoce.
Que en el mercado hay “gestores” que solo le “ingresan” el expediente sin hacer pronósticos de resultado, análisis de riesgos y oportunidades y que no poseen infraestructura ni tecnología que le garanticen a su Empresa un servicio eficiente y confiable. Antes de poner a su empresa en manos de un “gestor” es preferible que envíe el expediente por correo, habrá ahorrado dinero y dolores de cabeza.